Carta Abierta N°1 – 20/05/2026

Una gran mayoría de argentinos, cansados de los errores y fracasos de gobiernos anteriores, votaron por un cambio representado en la figura de Javier Milei. La promesa de terminar con “la casta”, los privilegios, la corrupción y la inflación fue uno de los principales motores de ese apoyo social.

Sin embargo, con el paso del tiempo comenzaron a aparecer profundas contradicciones. La incorporación de figuras como Patricia Bullrich, Luis Caputo y sectores vinculados al menemismo mostró que aquello que se denunciaba como “casta” seguía presente dentro del propio gobierno. A esto se sumaron acuerdos políticos con sectores del peronismo, denuncias de corrupción vinculadas a distintas áreas del Estado y cuestionamientos que también alcanzaron al propio presidente.

Al mismo tiempo, bajo la justificación de combatir la inflación —que aún continúa afectando a millones de argentinos— se consolidó un modelo económico y financiero que profundizó el deterioro social y la concentración de la riqueza. Así, mientras el país alcanzó récords de exportación en cereales, minería y energía, también crecieron la pobreza, los recortes en áreas sensibles como jubilaciones, discapacidad, educación, ciencia y tecnología, junto con una pérdida cada vez mayor de la capacidad productiva nacional.

Frente a este panorama surge una pregunta central: ¿qué hacemos como sociedad?
¿Seguimos divididos, como promueve el poder, culpándonos entre quienes votaron a Milei y quienes ya no confían en el peronismo?
¿O comenzamos a construir un camino común desde las coincidencias profundas que existen en la inmensa mayoría del pueblo argentino?

Porque más allá de las diferencias políticas, millones de argentinos desean un gobierno que respete el artículo 75, inciso 19, de la Constitución Nacional, promoviendo “el desarrollo humano, el progreso económico con justicia social, la productividad de la economía nacional y la generación de empleo”.

Además, sabemos que Argentina tiene las condiciones para hacerlo posible: abundancia de recursos naturales, capacidad tecnológica y, sobre todo, enormes recursos humanos formados por trabajadores, técnicos, científicos y profesionales.

Desde esa mirada, el FORO SOLIDARIO CÓRDOBA propone transformar la actual unidad de acción y resistencia —expresada en la consigna “aquí no sobra nadie”— en una etapa superior de unidad de acción y PRORESISTENCIA, construyendo propuestas concretas para salir del pozo económico, político y social en el que se encuentra el país.

El siguiente paso es afirmar también: “aquí está el poder”. Un poder ciudadano horizontal, un poderinverso, construido desde muchos que sienten, hacen y piensan en todos y en todo.

Desde allí se impulsa la propuesta de un PLAN DE EMERGENCIA NACIONAL POR 30 MESES (PEN X 30), con referéndum a mitad de período, pensado como una herramienta federal, plena e integrada, donde lo macro y lo micro formen parte de una misma estrategia nacional.

La propuesta plantea dejar atrás las viejas trenzas y acuerdos políticos de espaldas al pueblo. La unidad ya no estaría basada únicamente en estructuras partidarias, sino en el 95% de los argentinos que comparten la necesidad urgente de reconstruir el país desde cada provincia, municipio y localidad.

En este marco, los partidos políticos deberán decidir si incorporan el PEN X 30 a sus programas de gobierno o si continúan realizando promesas electorales que luego no cumplen. La idea es que sea el pueblo quien pueda evaluar con claridad quiénes están dispuestos a asumir un verdadero compromiso con una transformación nacional.

Por eso, el FORO SOLIDARIO CÓRDOBA propone debatir y plebiscitar esta iniciativa en las plazas, para luego difundirla y construirla colectivamente en todo el país.

Tu voz es importante.
Empecemos juntos a construir una nueva historia.

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