¡Felicitaciones al FORO SOLIDARIO CÓRDOBA, que como referente nacional de la marcha de jubilados en todo el país se convierte en el pionero de un PLAN DE EMERGENCIA NACIONAL surgido de las necesidades concretas del pueblo argentino!
Si el primer día del gobierno de Milei estuvo marcado por Decretos de Necesidad y Urgencia para transformar el país según su proyecto político, hoy es el pueblo quien exige al próximo gobierno poner en marcha el Plan de Emergencia Nacional que ya se ha votado en las plazas del país.
Ahora el desafío no se limita a derogar lo vigente para volver atrás, porque tampoco queremos retroceder al gobierno de Aníbal Fernández. Hemos aprendido la lección y exigimos la ejecución inmediata del Plan de Emergencia Nacional. La resistencia del pueblo ya no alcanza. Debemos transformarla en proresistencia. De la protesta hemos pasado a las propuestas. Reemplazamos el NO por el SÍ capaz de construir soluciones.
Durante demasiado tiempo fuimos espectadores de las decisiones de gobierno. Hoy somos protagonistas y quienes se postulen como candidatos deberán comprometerse a ejecutar el PEN en 30 meses, elaborado en los Cabildos Abiertos de todo el territorio nacional.
Este plazo surge de una convicción simple: a la Argentina no le faltan recursos, tecnología, conocimiento ni capacidades humanas. Lo que históricamente ha faltado es decisión política. Es una vergüenza moral inaceptable que, mientras se producen alimentos para diez Argentinas, tengamos que exigir también la emergencia alimentaria.
Por eso acompañaremos al nuevo gobierno que esté dispuesto a implementar este plan y, de igual manera, ejerceremos nuestro derecho a la crítica si los compromisos asumidos no se traducen en resultados concretos. El apoyo popular no debe ser un cheque en blanco, sino una herramienta de participación y control democrático a la que llamamos poderinverso, para asegurar la autonomía e independencia frente al gobierno de turno.

El poderinverso es un vínculo horizontal de muchos que sienten, hacen y piensan en todos y en todo, y permitirá poner límites al poder mediante la certeza de que lo están mirando, lo están controlando y, en este caso, también le están diciendo lo que tiene que hacer, al menos durante los 30 meses que durará el Plan de Emergencia Nacional.
El Plan de Emergencia Nacional será de aplicación inmediata, en forma plena e integrada, y se prevé que se disuelva en la propia gestión de gobierno en un plazo no mayor de treinta meses. De esta manera dejarán de existir las situaciones de excepción y el país podrá volver a la gestión normal de sus actividades, en correspondencia con los planes que el gobierno elegido en las urnas considere convenientes.
Sin establecer jerarquías entre las necesidades, se enumeran los siguientes macroplanes de aplicación inmediata: emergencia alimentaria, discapacidad, salud, seguridad social y trabajo, recuperación salarial, pymes, ciencia y tecnología, microemprendimientos y economías locales y regionales.
Como ejemplo concreto, el Foro Solidario Córdoba ha iniciado contacto con laboratorios locales, públicos y privados, para trazar un plan de acción que permita la producción y provisión inmediata de todos aquellos medicamentos destinados a los sectores carenciados, en coordinación con el PAMI y demás obras sociales, mientras dure la Emergencia Nacional.
La Argentina que necesitamos no surgirá únicamente de los despachos oficiales. Nacerá de la articulación entre Estado, comunidad, ciencia, trabajo, producción y solidaridad.
El desafío ya no es solamente resistir; es conformar Cabildos Abiertos para definir la Argentina que queremos y soñamos para nuestras futuras generaciones.
Miguel – Profesor Prohibido (autor del libro www.teoriadeladuda.com)