Una gran mayoría de argentinos votó a Milei buscando un cambio real: terminar con la casta, la corrupción y la inflación. Lo que encontraron fue lo contrario: la casta continuó con otros nombres, la corrupción siguió con otros protagonistas, y el deterioro social se profundizó hasta niveles históricos. Récords de exportación de granos, combustibles y minerales conviven hoy con récords de pobreza, y con recortes en jubilaciones, discapacidad, educación, ciencia y tecnología. Nunca hubo tanta distancia entre la riqueza generada y la injusticia que vive el pueblo.
Frente a este panorama, la resistencia sola ya no alcanza. El «no» sin propuesta reproduce la fragmentación que el poder promueve para «dividir y reinar». Estamos vencidos, pero no derrotados: la diferencia está en que ahora nuestra voluntad de transformar la realidad debe ir de los pies a la cabeza. De la protesta a la proresistencia. Del NO al SÍ capaz de construir soluciones.
Esa solución tiene nombre: el Plan de Emergencia Nacional por 30 meses (PEN x 30). No es un plan bajado desde un escritorio de funcionario, sino una construcción ciudadana colectiva, territorial y multisectorial, que nace desde abajo: desde cada barrio, sindicato, centro vecinal, universidad, cooperativa y organización popular. Los Cabildos Abiertos son el espacio natural para esa construcción, porque allí están las experiencias concretas y los saberes territoriales que le dan contenido real a la emergencia.
El PEN x 30 contempla, de manera plena e integrada, la emergencia alimentaria, la discapacidad, la salud, la seguridad social, el trabajo, la recuperación salarial, la ciencia y tecnología, y las pymes, entre otros. No establece jerarquías entre las necesidades: las articula. Lo macro y lo micro son una sola pieza. Lo nacional y lo local, también.
Este plan no puede quedar rehén de la voluntad de los dirigentes. Lo que históricamente le faltó a la Argentina no fueron recursos, tecnología ni capacidades humanas —somos un país que puede alimentar diez veces a su población—. Lo que faltó fue decisión política al servicio del conjunto. Se acabaron los cheques en blanco.
El instrumento político que hace posible esta propuesta es el poderinverso, identificado en el PEN x 30 mediante la figura del Mandato Popular como fundamento democrático. El Mandato Popular nace del derecho de iniciativa popular previsto en el artículo 39 de la Constitución Nacional y reglamentado por la Ley 24.747.

No se trata de un contrapoder, cuya función principal es resistir o limitar al poder constituido sin ofrecer necesariamente una alternativa superadora. Tampoco es poder popular, entendido como un poder que busca enfrentarse a los demás poderes del Estado o sustituirlos. El poderinverso propone una lógica diferente: surge desde la sociedad para fortalecer la democracia mediante la construcción de iniciativas populares capaces de transformarse en Mandatos Populares y, posteriormente, en programas electorales asumidos libremente por los partidos políticos que adhieran a ellos.
De este modo, el poderinverso deja de concebir a la ciudadanía como un sujeto que únicamente elige representantes cada determinado tiempo, y la convierte en protagonista permanente de la construcción democrática, haciendo del mandato ciudadano el punto de partida de toda acción política.
El Foro Solidario Córdoba es hoy referente concreto de esta construcción: promotor de los Cabildos Abiertos, articulador de organizaciones sociales, iniciador de contactos con laboratorios para garantizar medicamentos durante la emergencia. Es la demostración de que este país no lo arreglan los de arriba: lo arreglan los de abajo, o no lo arregla nadie.
Tu voz es importante. Empecemos juntos a construir una nueva democracia.
Miguel — Profesor Prohibido (autor de www.teoriadeladuda.com)